martes, abril 08, 2008

Nietzsche, La Genealogía de la moral; Tratado primero : "Bueno y malvado", "bueno y malo"

Los psicólogos ingleses han fallado al tratar de datar el origen de los conceptos relativos a valoraciones morales, en las acciones interpersonales caracterizadas como no-egoístas y su contraparte. La verdadera aparición del concepto "bueno" se encuentra en la nobleza, es decir, en los individuos de posición social privilegiada, quienes comenzaron a utilizarlo para separarse de lo de abajo, lo "malo". De esta manera son los ricos, los dominantes, quienes crearon la distancia que distingue las condiciones sociales que les interesaba demarcar; esto es observable entre los antiguos griegos, en su caracterización de los aristócratas como poseedores de la verdad, en contraposición con el mentiroso hombre vulgar.

Un matiz distinto del mismo actuar, ocurre desde la casta sacerdotal, quienes tratan de indicar su posición privilegiada de un modo más preciso. Lo "puro" e "impuro" se forma como antítesis que marca a unos cuantos privilegiados capaces de acceder a Dios.

Ambos modos de proceder, son instituciones de la terminología provenientes desde los poderosos y dominantes, pero pueden llegar a convertirse uno en el contrario del otro, pues al estar basada la valorización aristócrata en el dominio de la fuerza física, y ser esta un medio capaz de dominar a la clase sacerdotal que se esfuerza por evitar los conflictos, sus apreciaciones llegan a disidir.

Desde un punto de vista contrario, podemos ver la moral que surge desde los débiles El pueblo judío es un ejemplo de valoración generada desde el resentimiento, y ejecutada mediante una trasvaloración de los juicios morales aristócratas. Los dominadores fueron marcados como los "malvados", y el pueblo sumiso e impotente como los "buenos". Desde el odio y resentimiento se comienzan a formar valores, que destacan la naturaleza de los oprimidos como el ideal a seguir –valores como compasión, perdón, y demás productos de la inactividad-; por el contrario la voluntad de poder de los fuertes, cuya disposición normal es mandar y dominar, es estigmatizada marcando sus acciones con un no, y formulando una venganza imaginaria.

Así se crean una historia en la cual se marca un punto en el futuro, como el lugar en el que los padecimientos inevitables por su debilidad seran retribuidos por la gracia y amor de un Dios, que además para hacer más grata su bienaventuranza, castiga a los "malvados"que mantuvieron al pueblo débil oprimido.

El odio de los débiles hacia los poderosos, engendra tal valorización y deseo de venganza; mientras que los fuertes al valorar solo tratan de exaltarse a si mismos, con su natural fuerza y dominio. Esta valorización efectuada por los oprimidos se ha impuesto en occidente, en la religión que domina y constriñe las pulsiones; así han logrado extender su moral antinatural.

2 comentarios:

Alan Elías dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tales de Mixcoac dijo...

Gracias por comentar, saludos

-disculpa por responder un poco tarde, pero apenas estoy volviendo a esto, jeje-